Hace unos años ya , mi mamá me regaló esto:
El mundo
Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia,
pudo subir al alto cielo.
A la vuelta contó. Dijo que había contemplado desde
arriba, la vida humana.
Y dijo que somos un mar de fueguitos.
-El mundo es eso -reveló- un montón de gente, un mar
de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las
demás.
No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos
chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de
fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego
loco que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos
bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la
vida con tanta pasión que no se puede mirarlos sin parpadear,
y quien se acerca se enciende.
El libro de los abrazos
Eduardo Galeano
Mi madre tuvo cinco hijos, para ella cada uno es una estrella que brilla con luz propia...
Gracias
22 enero 2009
15 mayo 2008
Mirar el cielo .

Me gusta recorrer el campo.
Estar en el agua y mirar el cielo.
Me gusta la expedición hacia sitios nuevos.
Estar sentada sobre el pasto y mirar el cielo
Las nubes tienen un atractivo especial, y el solcito otoñal sentido desde mis mejillas me hace sonreír tranquila y feliz.
Los pájaros inéditos y las vacas que te observan siempre.
Me gustan las salidas de campo para colectar peces.
Cientos de imágenes que recordaré siempre.
16 abril 2008
guardas de colores
Por las rutas de la tierra, me encuentro con las imagenes más rapidas y más divertidas que he visto.
Una visita casi fugaz a las sierras... y la luna que me acompaña cuando transito por las noches del continente.
Felices el sol y los pájaros y el viento desde lo alto.
Audaz la mirada perdida de las sombras de cada visitante.
Y ahora el sol de este otoño sobre mi ciudad y mi mar que me traen el color de esta estación.
Una visita casi fugaz a las sierras... y la luna que me acompaña cuando transito por las noches del continente.
Felices el sol y los pájaros y el viento desde lo alto.
Audaz la mirada perdida de las sombras de cada visitante.
Y ahora el sol de este otoño sobre mi ciudad y mi mar que me traen el color de esta estación.
Volviendo a escribir
21 octubre 2007
17 septiembre 2007
EL cuadro de Miró
05 agosto 2007
La vida secreta de mis plantas

Recuerdo ir al cine a ver cuando era niña: Mi planta de naranja lima.
Tengo la imagen de la llegada de los reyes y los zapatitos esperando un regalo que no iba a llegar.
Cuando crecí decidí no tener plantas.
El día que me mudé, mi casa estaba vacía sólo en la cocina había una maceta con una plantita. Tenía dos hojas pequeñitas, verdes con pintitas blancas.
Fiel a mi promesa de no tener plantas, no la tiré pero tampoco la cuidé . El albañil, que venía por los caños viejos del baño, la regaba y le conversaba... y ella empezó a crecer.
La cocina recibía el sol del verano y la plantita tímidamente mostraba sus ya múltiples hojitas de distinto tamaño.
Y un día el baño quedó pronto.
Una mañana me acerqué a la planta y estaba verde reluciente.... el calor de enero y su fuerza para crecer me hiceron abrir la canilla de la cocina y regar la tierra seca de su maceta.
Comenzó a crecer y a crecer, extendió sus hojas por toda la cocina, acarició el techo y las paredes....cambié su maceta y su tierra..
Así comencè a entender la vida secreta de mi planta.
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